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Las 10 cosas que no sabías del Aeropuerto AMB

Tras cinco años de construcción se inauguró la extensa renovación del área internacional del aeropuerto chileno.

Chile 18/03/2022 Thiare Tapia Rubio Thiare Tapia Rubio
terminal 2 aeropuerto 2
terminal 2 aeropuerto 2

Tras finalizar su construcción y superar los chequeos técnicos, el 26 de febrero de 2022 se inauguró el nuevo Terminal Internacional del Aeropuerto Arturo Merino Benítez de Santiago (T2), mientras que el inicio de las operaciones se fijó para el 28 del mismo mes.

Luego de cinco años de construcción ininterrumpida, que tampoco se detuvo en pandemia, la moderna infraestructura ubicará a la capital de Chile como la ciudad con el aeropuerto más moderno de Sudamérica.

Se trata de una de las mayores inversiones de los últimos 20 años en una obra pública en Chile. El proyecto fue diseñado por la Dirección de Aeropuertos y ejecutado mediante una asociación público-privada con un costo de $615 millones de dólares.

El plan de ampliación del Aeropuerto Arturo Merino Benítez (AMB) también incluye la remodelación completa del actual terminal de pasajeros, el que se usará exclusivamente para el tráfico nacional. Todo como parte del plan del gobierno para modernizar 17 aeropuertos a nivel nacional.

Así, el Aeropuerto de Santiago, que en 2019 recibió más de 22 millones de pasajeros, quedará habilitado para atender a 38 millones de viajeros al año. Con ello, AMB tendrá un papel relevante para reimpulsar una industria que en Chile, hasta antes de la pandemia, crecía a tasas sin precedentes y generaba 191.000 empleos directos e indirectos, según la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

¿Cuáles son los hitos que hacen del nuevo AMB un aeropuerto único en Sudamérica? 

1. Triplica su capacidad: la nueva infraestructura aérea de Santiago es tres veces más grande que el aeropuerto actual y agrega 49 puertas de embarque a las 18 actuales, repartidas en cuatro nuevas salas de embarque, también llamadas espigones.

2. Tecnología antisísmica: podrá soportar un terremoto de magnitud 9 en la escala de Richter sin colapsar. El nuevo terminal internacional se compone de 38 módulos separados por juntas de dilatación de 15 centímetros. Esto hace que frente a un temblor cada módulo se mueva de forma independiente y no choquen entre sí. De esta forma se evitará que AMB sufra daños en el caso de un megasismo como el de 2010.

3. Del bus al avión: un nuevo Centro de Transporte permitirá la llegada directa de 26 buses interurbanos al aeropuerto, evitando que pasajeros de otras regiones hagan escala en estaciones del Metro o en otros terminales terrestres.

4. Check-in y gestión de maletas: ya en el aeropuerto, el pasajero que viaja al extranjero podrá autochequearse en cualquiera de los 67 nuevos módulos (hoy hay 52), pesar y etiquetar su equipaje por sí mismo sin pasar por los counters. Luego dejará sus maletas en cintas automáticas que las llevarán directamente al avión.

5. Revisión de equipaje: cuando un avión aterriza, lo único que quiere el pasajero es salir lo más rápido posible. Con esto en mente, ahora las maletas de los viajeros serán revisadas por la Aduana y el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) con un sistema automático y centralizado, es decir fuera de la ruta de tránsito de las personas, lo que bajará el tiempo de espera de los aproximados 45 minutos actuales a cerca de los 3 minutos.

6. Espacios públicos de calidad: desde un anfiteatro a cielo abierto, sala de arte, plaza pública y boulevards en los techos de los estacionamientos, hasta murales verdes, son sólo algunos de los nuevos espacios para que pasajeros y acompañantes disfruten al aire libre.

7. Proyecto sustentable: entre las diversas medidas implementadas para reducir el impacto ambiental de AMB, está la generación de energía eléctrica mediante la instalación de paneles fotovoltaicos que absorben la luz solar. La huella de dióxido de carbono (gas de efecto invernadero) que se evita, equivale a plantar más de mil árboles al año o sacar de circulación más de 130 vehículos de combustible tradicional.

8. Identidad regional: El corazón del nuevo terminal internacional –o procesador central- es el espacio donde los pasajeros harán su registro de llegada y gestionarán su equipaje de manera autónoma. El marco de esta propuesta tecnológica es un espacio amplio que evoca el paisaje, la geografía y la flora y fauna nacionales. Por ejemplo, sus techos ondulados emulan la presencia continua de la Cordillera de Los Andes en el territorio nacional.

De él se desprenden cuatro grandes zonas de embarque o espigones. Nombrados con las letras C, D, E y F; cada espigón está inspirado en una cualidad o región del país.

Así, el espigón C incluye figuras, colores e imágenes de la Isla de Pascua. El D hace referencia a la región de Atacama, mientras que los espigones E y F recogen elementos de la región de Los Lagos y de la Patagonia chilena.

Además, cada espacio considera juegos para niños, entre otros servicios.

9. Más espacios para autos y aviones: a los 3.785 estacionamientos actuales, se suman más de 2 mil nuevos con 15 minutos de cobro liberado.

También se pensó en los aviones, pues se amplió la plataforma que permite aparcar aeronaves comerciales y de carga, además de otras zonas de desplazamiento de las mismas, para de este modo absorber con agilidad y fluidez un mayor tráfico.

10. Empleo: la ejecución de esta megaobra ha generado empleo directo para 3.800 personas.

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